martes, 1 de septiembre de 2009

La mueca del alfil


Un 23 primaveras por favor, sólo.
Cada noche, cuando el telón de mi vida entrecierra mis ojos, vuelvo a este lugar.
A llenar de tristeza la cuna de mis pupilas, a someterme al juicio de la duda, a oír siempre el mismo veredicto, Sólo. Estás sólo…
Mis manos empiezan a estar hartas de sujetar mi cabeza en la barra de este burdel que siempre me sirve las copas más amargas…
Estás sólo.
Cada copa, una noche que has sentido….un momento que has vivido, un sueño que has perdido.
Su turno, tu conciencia mueve.
De fondo, un escenario, la gente aplaude, son los aplausos de la tristeza, cuando el corazón llora.
Los aplausos de tu gente, todos los que confiaron en ti y que ahora, impasibles, miran como tu copa cae inerte al suelo, rompiendo en mil pedazos el mundo que gota a gota construiste, la casa sin techo sobre la que cada noche…… vuelve a llover.
Porque estás sólo.
Y te acurrucas, en el rincón dónde las palabras no duelen, ¿Sabes dónde? En la sordera de la escritura, esa carta que un día te enviaste a ti mismo en la que ponías lo mucho que te querías. Y que… encima de la nevera espera a que la envíes algún día.
Es la mueca de tu alfil… que sabe…. que por mucho que juegues, pierdes la partida una y otra vez, y tambaleas a casa como el ebrio de vida que siempre fuiste.
Tu vida… es como llevar agua en las manos, hagas lo que hagas se te escapa entre los dedos.
Lo único que te queda es el dulce frescor….y te tocas la cara……y por fin caes de rodillas…
Levantas la mano y dejas que la soledad te la coja suavemente y te lleve…a dónde quiera que vayan los suspiros del presidiario, el exilio del allegado, el delirio del alocado.
Y Mañana volverás aquí….

Un 23 primaveras por favor, sólo…..

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