Yermo era el terreno y frío
Tú, trajiste la paz, las ramas de olvido
Prometiste que sería la última vez
Que no tenía sentido…
Que mis manos lo tenían todo
Me decías y me decías,
Coge el cielo despejado
No dejes de las nubes ni rastro
Camina por los reflejos, vergonzosos…
…Del ocaso.
No tuerzas la mirada, ni temas el fracaso.
Las sombras alargadas son víctimas
De los poetas y de sus trazos.
Casi tienes la respuesta, tímida y lenta
Te has quedado bloqueado,
Mirando el final de tus brazos
Grafito en la sangre, hematomas hechos lazos
La única verdad que me inquieta…
Es que la vida de los poetas
Se acorta…. al final de cada letra.
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